Microsoft LumiaLos tiempos de la melodía del maestro Francisco Tárrega en los móviles de Nokia han acabado. Al menos, de sobrevivir la tonadilla, ya no sonará en los Nokia, sino en los de la marca Microsoft Lumia; el nuevo nombre con el que ha sido bautizada la firma de tecnología tras ser adquirida por la empresa de Bill Gates en abril de este mismo año.

Sin embargo, seguiremos atisbando rastros de Nokia en los servicios de mapas e infraestructuras. Por lo tanto, la marca se convertirá en sinónimo de competencia para Google Maps y dejará de tener ese sabor a móvil de orígenes finlandeses, cuya historia se remonta a 1865. No en vano, la firma es todo un símbolo para Finlandia y todo el país estuvo pendiente de los tejemanejes del acuerdo de venta firmado entre los jefazos de ambas empresas.

Así, la compra eleva a Microsoft no solo a la categoría de gigante del software, sino también lo sitúa en el olimpo de los fabricantes de hardware. De esta manera, la compañía fundada por Bill Gates cubre esta carencia y se apodera de una importante marca que, sin embargo y a pesar de haber liderado durante años la industria de los móviles, no ha podido amoldarse a los nuevos tiempos donde sus smartphones han quedado fuera de juego.

En los últimos tiempos, ha cundido entre las grandes empresas el deseo de adquirir marcas de cierta enjundia, pero en horas bajas, del mundo del teléfono. En esta línea, Google adquirió Motorola en 2011 por 12.500 millones de dólares.

Lo cierto es que con Nokia en el buche de Microsoft, esta última pretende plantar batalla a los móviles y tabletas de marcas líderes (o intratables como apuntarían los periodistas deportivos) como Apple y Samsung. Pero nos tememos que ahora mismo lo único que importa es ir ganando cuota de mercado que, al parecer, va subiendo enteros.