helikar coche volador españa

Los coches voladores llevan plagando nuestra imaginación y condensando nuestros esfuerzos desde 1918, fecha de la que data la primera patente para construir un automóvil alado. Desde entonces, más de 300 modelos se han sumado a la fiebre por hacernos con un juguete que aúne las virtudes del coche y del aeroplano. Sin embargo, quizás ahora estemos más cerca que nunca de conseguir un prototipo que de verdad colme nuestras aspiraciones entrevistas en películas como Regreso al futuro II (1989) o Blade Runner (1982). Definitivamente, parece que, por fin, los coches voladores ya doblan la esquina.

Sin ir más lejos, en España contamos con el talento de Carlos Matilla, un estudiante de ingeniería naval y aeronáutica que ha desarrollado un híbrido de coche y avión capaz de volar a 1.000 metros de altitud y con una velocidad de 430 kilómetros por hora, además de recorrer distancias de mil kilómetros sin necesidad de repostar. Tal ingenio ha sido bautizado como Helikar y por ahora está en fase de encontrar los dos millones de euros que precisa para que su criatura empiece a sobrevolar las alturas.

Otro que se inscribe en la misma línea, en la de hacernos soñar con carreteras aéreas, es AeroMobil que lleva perfeccionando su invento desde 1990 y en 1994 logró levantar el vuelo por primera vez con cierto éxito. Sin embargo, a primera vista, parece que la carrera la ganará Carlos Motilla (para algo su tocayo es Carlos Sanz) pues el depósito de este prototipo solo permite salvar 900 kilómetros sin visitar una gasolinera (recordemos que el español permite 1.000 de autonomía), mientras que la velocidad alcanzada no rebasa los 200.

Por desgracia, ambos proyectos andan todavía en fase de desarrollo, aunque AeroMobil parece más avanzado que el primero y ya permite soñar a través del vídeo de esta hazaña de la ingeniería aeronáutica que se encuentra disponible en su web. Nos quedamos con la frase del pionero de la industria automovilística Henry Ford pronunciada en 1940: “Escúchame bien. Una combinación entre aeroplano y coche se aproxima. Te puedes reír, pero vendrá”.