Nestlé, redes sociales, centro suiza, crisisEl community manager que mide y monitores en solitario todo lo que afecta a su marca en las redes sociales está obsoleto. Al menos para la marca de alimentación Nestlé que ha creado una rama especializada en espiar la web e inventariar todos los comentarios y opiniones que se viertan en Internet y que puedan afectar a su producto. De hecho, la firma es toda una pionera pues semejante apuesta, contar con todo un equipo comprometido con esta faena, la hizo hace tres años en su sede central de Vevey (Suiza). Sin embargo, es ahora cuando  han decidido extender el invento al resto de países donde cuentan presencia. Por ahora, comienzan con trece más, porque Nestlé no desea acabar mordiendo el polvo por culpa de las redes sociales.

Y uno de estos afortunados ha resultado ser España. Así, la semana pasada se estrenó este centro de “espionaje” con cuatro empleados fijos a los que se sumarán ocho más que irán rotando, puesto que Nestlé concibe estos espacios como una estancia formativa que servirá para que sus trabajadores aprendan los engranajes del mundo digital. 

Las oficinas cuentan con enormes pantallas donde en vez de escudriñar el despegue de naves espaciales (pues tiene pinta de albergar la sede de la Nasa), hurgarán en las redes sociales y, seguramente, el emplazamiento español (Barcelona) repetirá el triunfo de su predecesora como comenta el máximo responsable digital de la marca, Pete Blackshaw:  “El centro de Suiza, que también sirve como incubadora de ideas y proyectos, ha sido un éxito y otras empresas quieren saber de él y nos piden que les hagamos un tour”.

Y para qué sirve tanto dispendio, pues para esto: “Hace poco hicimos un envase muy bonito para Eko, con un tipo nuevo de tapa, pero vimos que la gente comentaba en Facebook que les costaba mucho cerrarla y volvimos a la tapa clásica de rosca. La gente es muy abierta explicándote su experiencia con el producto y es importante escucharla y abordar siempre la situación como una oportunidad”.

Lo cierto es que entendemos que Nestlé haya decidido invertir en el frente digital, pues ya cuenta con demasiadas batallas perdidas por culpa de su mala gestión 2.0  donde lo de menos es un envase que no se abre a la primera.