A la hora de introducir el voto electrónico en cualquier escenario de procesos electorales, se debe reconocer el aporte significativo que este le da a la actividad, por tanto es de suma importancia aportar la suficiente credibilidad y confiabilidad con la puesta en funcionamiento de esta tecnología. Aunado a ello, el resguardo de los resultados cumple un papel fundamental en todo este proceso.

Voto electrónico, herramienta clave para procesos electorales

Para lograr un voto electrónico seguro y con los mayores estándares de confiabilidad, es importante contar con la contratación de empresas reconocidas en el remo, realizar una auditoría externa, cumplir con la legislación que contempla los delitos informáticos, además con la ley electoral establecida.

Con las nuevas herramientas electrónicas, también se debe garantizar que el voto sea secreto y libre, por tanto con el voto electrónico se trabaja al igual que en el sistema tradicional en garantizar la continuidad de los procesos y reconocer los posibles riesgos asociados a las elecciones al momento de implementar esta modalidad.

Posibles ventajas con un sistema de voto electrónico

La aplicación de voto electrónico ha aumentado a nivel mundial, sin embargo pocos países se han aventurado a este sistema con diversas soluciones y tecnologías. Sin embargo con la implementación del voto electrónico, existe la posibilidad de disminuir la abstención y será un ejercicio de gran ventaja para aquellas personas con movilidad reducida o personal que vive en sitios lejanos al lugar de votación  De igual forma, se reducirán gastos y se evitará contratar cantidad de personas para algún proceso de elecciones.

Este sistema no está excepto de ser vulnerado, por tanto los grandes objetivos con este sistema de voto electrónico, el lograr ejecutar procesos electorales con la privacidad, obtener mayor ciberseguridad y una auditoría externa confiable, evitando cualquier error o manipulación que se pueda presentar.